El regalo de ser padres

Ser madre es un regalo. Ser padres, en general. Y, como es un regalo, es inmerecido, es porque sí, gratuito en su sentido más originario. No es un auto-regalo, no es algo que te compras. Eres responsable de cuidarlo, pero, en primer lugar, de acogerlo. Ser padres no es una meta, no es un derecho, no es algo que debas conseguir para llenar tu check-list de satisfacción emocional. ¿Y esto por qué?

El cuerpo de una madre

Si conseguiste librarte de la tiranía y la presión de la imagen pasada tu adolescencia, puede que tras estrenar maternidad te vuelvan a presentar batalla. Los cuerpos de mujeres con los que nos bombardean desde los anuncios, las series, las películas, las revistas, muchas veces no son cuerpos de madres. Tú tienes que saberlo. La sociedad debe saberlo.