Dentro de esas “buenas rutinas” familiares, un clásico para nosotros son los viernes de pizza y peli. La decisión de qué película ver nos causó no pocos quebraderos de cabeza en nuestros primeros meses de matrimonio hasta que establecimos ir turnándonos (hoy eliges tú, mañana yo, etc). A uno le gustan más lo que yo llamo “pelis de calvos”: todas esas de acción, cochazos y… calvos o Universo Marvel; y a otra se inclina más por las de tipo Jane Austen o grandes dramones para llorar y no parar o historias aparentemente sencillas pero que te dejan como una luz en el alma —todas ellas si tienen factor romántico, mejor—. En este post os dejo una triple lista.
Lo que necesitas es compromiso (y lo anhelas)
¿El compromiso es una atadura o es lo que nos pide el corazón? ¿Comprometerse implica sacrificio? ¿Solo seré feliz si soy capaz de comprometerme? Rauw Alejandro se pregunta en su última canción «¿De qué manera puedo ver toda la vida contigo el amanecer?». ¿Quién tiene la respuesta?
Nuestra preboda
Una entrada un poco diferente a lo que suele ser habitual en el blog. Un poco más personal. Os cuento cómo fueron los días y los momentos previos a nuestra boda.
¿Por qué no nacen más niños? El motivo principal y del que pocos hablan
¿Por qué las mujeres en España no tienen hijos? O no tienen los que querrían —quieren 2, tienen 1,19—. O los tienen más tarde de lo que les habría gustado. Una de las primeras cosas que hice cuando empecé a preparar el ensayo para Nuestro Tiempo, «Natalidad: tan lejos, tan cerca», fue sumergirme en la Encuesta de Fecundidad de 2018 del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por mi hábito periodístico de contrastar cada información, no me valía quedarme en la nota de prensa publicada por el INE. Me metí en sus tablas. Y profundizando profundizando… llegué hasta escarbar en los microdatos, previa ayuda de mi editor ingeniero que hizo magia con un excel gigantesco que para mí era ininteligible. Y encontré que el motivo principal por el que no tenían hijos las mujeres entre los 30 y los 49 años no era, como suele parecer por los titulares de prensa, ni un problema económico ni un problema laboral. Os cuento más en este post.
