Expectativas en su punto

¿Hasta qué punto podemos dejar la imaginación volar cuando empezamos a salir con alguien? ¿Es bueno hacerse demasiadas expectativas? ¿Qué podemos esperar de una relación? En sí mismas las expectativas no tienen nada de malo, y es comprensible tenerlas sobre el amor, porque en realidad las personas nos hacemos expectativas sobre cualquier asunto de nuestra vida, y con más motivo si es algo que anhelamos profundamente y en lo que nos implicamos. El punto es darles el valor justo, que se aproximen lo máximo posible a la realidad (expectativas con conocimiento de causa) y, sobre todo, dialogar sobre ellas con la parte implicada.

makelovehappen-liberacion-novia-oprimida

Liga de Liberación de la Novia Oprimida: un manifiesto

Si llevas acumulando mucho sufrimiento interior prolongado; si últimamente estás más triste y tú no eras así; si las discusiones son frecuentes y sobre los mismos temas y no llegáis a nada y parece que tú tienes la culpa siempre; si algo en tu interior te muestra señales de peligro pero te aferras a lo bueno que tenéis, aunque sea mínimo, para seguir; si percibes de su parte exigencias que ves que te raspan el alma… puede que seas una novia oprimida.  Aquí va un manifiesto para liberarse de lo que parece amor pero no es.

makelovehappen-matrimonio-no-es-gameover

El matrimonio no es «game over»

Camisetas que afirman que el matrimonio implica «game over», cánticos tipo «Te casaste, la cagaste» que pueden salpicar hasta el mismo día B, con un gusto más que dudoso. Y expresiones, comentarios, chistes, bromitas… que sugieren que el matrimonio es una trampa, un enterrarse en vida, un error, y lo es especialmente para los chicos —una visión un poco machista, ¿no?—. ¿Qué hay en el fondo de todo esto? ¿Tienen algo de razón estas manifestaciones?

Que gane el nosotros

Cuando hablamos y no nos entendemos, sufrimos. Para las situaciones en las que cada uno ve las cosas de una manera distinta y tenemos que tomar una decisión conjunta y no sabemos por dónde tirar, hay una palabra mágica: consenso.