Hacer el amor: cantidad o calidad, falta de tiempo y fijación por el placer

El sexo es bastante sencillo: pero sacarle todo el potencial que contiene por diseño, vivirlo de una manera que nos haga querer más y mejor, disfrutando con todo nuestro ser, que nos sintamos queridos, deseados, acogidos, en cada centímetro cuadrado de piel y de alma… eso no sale solo. Una vez desterrado el mito de la espontaneidad, convencidos de que el tiempo es un aliado y de que podemos construir el deseo, podemos encontrarnos con otras cuestiones para resolver: ¿mejor cantidad o calidad? ¿Qué hacemos ante la falta de tiempo? ¿Cuál es el papel del placer en nuestras relaciones?

Hacer el amor: el mito de la espontaneidad y cómo construir el deseo

Las películas nos muestran relaciones sexuales “perfectas” (según ciertos estándares): surgen espontáneamente, a los dos les apetece al mismo tiempo, en general siempre están disponibles y con energías suficientes para ello (por eso es muy fácil que surja en cualquier momento y lugar y que un pestañeo o una leve caricia sea la chispa que prenda todo). ¿El truco? Es ficción. Vale, ¿entonces fuera de las pantallas estamos abocados a lo contrario? No, para nada. Pero hacer el amor, como un buen baile en pareja, no se improvisa.

4 mitos y 4 realidades sobre los métodos naturales

Los motivos por los que usar métodos métodos de reconocimiento de la fertilidad (o planificación familiar natural —PFN—) para vivir una paternidad responsable pueden ser variados. Hay quienes los usan buscando algo que sea respetuoso con el propio cuerpo, otros también valoran el hecho de no introducir elementos extraños en la relación sexual; algunos empiezan a usarlos por convicciones religiosas, otros por convicciones ecológicas y otros por una mezcla de motivaciones. Os cuento 4 mitos y 4 verdades sobre estos métodos.

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Desenmascarando la incompatibilidad sexual

“¿Cómo voy a estar con un chico toda la vida si no sé si es bueno en la cama?" “Es mejor probar la compatibilidad sexual antes de casarse” “Tenemos que conocernos también en el sexo, para saber si nos gusta lo mismo” “El sexo en el noviazgo es necesario” “Hay personas que no disfrutan del sexo y eso puede hacer la relación complicada” “Como el sexo no sale bien a la primera por eso es importante practicar antes” “Prefiero que el sexo sea con alguien con quien sea fácil” Seguro que, como yo, os habéis topado en algún momento con estas afirmaciones y otras parecidas. Puede que incluso alguna vez os las hayáis planteado vosotros mismos y/o a vuestra pareja. Pero ¿tienen sentido? En este post voy a intentar explicar cuánto hay de mito y cuánto de verdad en ellas.