El equilibrio entre la individualidad de cada uno y la unión que habéis creado al casaros no suele ser algo que surja automáticamente, y puede que nos pasemos por un lado o por el otro, según nuestras maneras de ser, costumbres, o los ejemplos que hayamos tenido alrededor. Familia, amigos, hobbies —tiempo para uno mismo, en general—, trabajo y familia de origen parecen ser cinco bolas que tiras al aire y con las que tienes que hacer malabares intentando que ninguna caiga al suelo.
¿Somos compatibles? El mito de la incompatibilidad en la pareja
Seguramente muchos hemos sido testigos de relaciones que se han roto porque «no éramos compatibles». Puede que incluso nosotros mismos hayamos pronunciado esa frase o una similar. Pero ¿qué queremos expresar cuando decimos eso? ¿Que discutimos demasiado? ¿Que no somos capaces de entendernos? ¿Que hemos descubierto defectos del otro que al principio me hacían gracia pero ya no? Y, la pregunta más importante: ¿existe realmente algo como ser incompatibles?
Suegros, cuñados y otros familiares fantásticos
Sí, que no son solo las suegras, también están los suegros, los cuñados, los primos políticos, la tía abuela del pueblo, el primo segundo de Australia... En este tema puede haber diversas variantes por lo que se hace difícil abordar toda la casuística: los hay muy desapegados —incluso con su propia familia—, los hay demasiado apegados que no terminan de cortar el cordón umbilical, están los suegros muy metomentodo, están los equilibrados, los que viven lejos, los que viven cerca… y luego sus combinaciones: suegro intenso con hijo desapegado y nuera intensa, suegra equilibrada con hija intensa y yerno desapegado… etcétera. Pero aunque cada uno es cada uno, voy a intentar dar algunas ideas generales que me parece que pueden venir bien en cualquier caso.
Mamá por primera segunda vez
«Ser madre te abre rincones del alma», me dijo una vez mi amiga Sara.
Y así es.
Y al ser madre por segunda vez lo vi más claro que nunca. Una segunda primera vez.
Porque cada niño es un mundo y cada madre lo somos para cada hijo.
Os cuento algunos descubrimientos que he hecho en este año siendo madre de dos.
