Aspiramos a un amor para siempre. Y en este anhelo no podemos renunciar a ninguno de los elementos: ni al "para siempre" ni al amor. Un amor del bueno no es el que, sin más, "dura". Es el que crece cada día, transformando a quien ama y a quien es amado.
«Nada es verdadero, todo es relativo»… ¿o no?
«Nada es verdadero, todo es relativo. Nada es verdadero… salvo este axioma». Recuerdo leer este "chiste-reducción al absurdo" en un folletito en mi adolescencia. Creo que desde entonces me quedó claro que el relativismo (y sus primos-hermanos: el escepticismo, el emotivismo y el subjetivismo) era un sinsentido. Nos lo topamos de maneras diversas hoy en día. Seguramente alguna vez te hayan dicho eso de que «No puedes hablar de algo que no has vivido». En este post también hablo de por qué es difícil ser relativista en la práctica, qué consecuencias tiene en nuestras relaciones y el problema de una moral basada en los deseos (y de querer convertir los deseos en derechos). También me pregunto si hay alguna solución para este relativismo galopante.
Por qué la serie «Adolescencia» golpea tan fuerte
¿De qué va la miniserie «Adolescencia»? Se comentó que era una serie sobre la masculinidad tóxica y los incels, ¿es así? ¿Cuáles son los límites de la culpa? ¿Nos podría pasar a cualquiera? ¿Cuál es el papel de la ficción?
¿Es posible el amor para siempre? 4 matrimonios explican cómo
Desde que decidí estudiar Periodismo, el artículo que siempre quise escribir era uno sobre matrimonios que se aman para siempre. Así que os podéis imaginar la emoción que sentí cuando Aceprensa me propuso escribir sobre esto. Fue un regalazo poder sentarme a charlar tranquilamente con cuatro matrimonios que compartieron sus historias conmigo con toda confianza y valentía.. Me salió un texto larguísimo (como para un libro, nada nuevo en mí, ¿no?), y en Aceprensa cabía la mitad. Como me quedé con la pena de no poder plasmar con más detalles las preciosas historias de los cuatro matrimonios que menciono, he decidido recopilar en el blog las partes que se quedaron fuera, para que nada de este tesoro que son sus vidas se pierda. Ellos son: Laura y Raúl, 10 años casados. Piluca y Carlos, 28 años casados. Lourdes y Tomás, 42 años casados. Marisol y Rafa, 53 años casados. Los cuatro matrimonios plasman en sus vidas que el amor para siempre es posible. Además de eso, entrevista tras entrevista, fui constatando algo que tenían todas las historias en común, a pesar de las diferencias de ciudades, edad y circunstancias. Os lo desvelo al final. A ver si vosotros también lo percibís según vayáis leyendo sus historias.
