La media naranja no existe

La media naranja no existe. Lo siento si alguno aún lo pensaba. Pero si aspiramos a un amor del bueno es algo que hay que saber. Por si esto no os convence —o por si tenéis a algún amigo que aún cree en este mito— os doy en este post tres razones que lo desmontan.

«No me arrepiento de nada» y otros faroles

«No me arrepiento de nada». Siempre me llama la atención escuchar a personas esta afirmación (¿no se arrepienten del daño causado alguna vez a sus seres queridos?). Otros "faroles" que se suelen oír: «Me equivoqué, pero desde el corazón» (¿la intención es lo único que cuenta?, ¿siempre que hacemos algo malo tenemos una buena intención detrás?). «Yo no me arrepiento, simplemente intento hacerlo mejor» (Ojo con los buenos propósitos sin un cambio previo). Ante estos "faroles" os hablo con el comienzo del año de la propuesta de un arrepentimiento que lleve a un verdadero empezar de cero. Un arrepentimiento que significa libertad. ¿Te interesa?