Recopilación de novelas recomendadas para gente joven a partir de 12-13 años, aunque en algunos casos la edad recomendada dependerá de la madurez del lector, como lector y como persona, de otros libros que haya leído, de sus intereses... Dependiendo de todo esto puede que también pueda gustarle algunos de la lista: «Novelas sobre gente que ama (o lo intenta)».
¿Brillar o arder?
Cuando empezaron a preparar la actuación de Navidad en el cole, le pregunté a Jiimmy si tenía algún papel y me dijo todo seguro que sí. El año pasado había hecho de buey, nada más y nada menos. —¿Y qué eres? —Towns person. Towns person. Una persona de la ciudad, un ciudadano normal. En el belén, ni siquiera un pastor o una lavandera sino uno que pasaba por ahí. Y estaba feliz. Me hizo pensar, porque en ocasiones nosotros también queremos tener un papel, en el belén, en la vida, en el trabajo, en el grupo de amigos… pero a veces, el papel que nos toca suena a algo con tan poco brillo como towns person. Y cómo cuesta aceptarlo con la sencillez y la alegría de los niños.
8 + 12 ideas de conversaciones para el tiempo amorfo
El tiempo amorfo es una etapa en la que es mejor no eternizarse ya que por definición, es temporal, es un “limbo”: el conocimiento mutuo que vais ganando os tiene que llevar a decidir si la relación pasa al noviazgo o dais un paso para atrás. No hay una duración ideal, cada persona es única y en cada circunstancia puede necesitar unos tiempos u otros. Lo importante es ser sincero (con uno mismo y con el otro) sobre las intenciones, y saber que si estamos aún en ese limbo no es por cobardía ni por cualquier excusa barata. En medio del enamoramiento y las emociones que suelen acompañar esta etapa, hay que meter cabeza y voluntad para ser conscientes de que también es el momento para conocer más al otro y darnos a conocer a nosotros mismos. ¿Cómo crecemos en ese conocernos? Una de las grandes herramientas a nuestro alcance para esto es la comunicación.
«Burnout» parental: entender las causas y conocer las soluciones
He publicado recientemente en Aceprensa un artículo sobre el burnout parental. Es el resultado de varias semanas a investigar, a entrevistar a expertos, a recopilar respuestas (¡gracias a todos los que colaborasteis por Instagram!) y testimonios sobre este tema del que me parece necesario hablar y dar a conocer. No para lamentarnos y quedarnos mirando las heridas, sino para saber que puede suceder y no asustarse, ser empático con quien pueda estar pasándolo mal y estar atento a ofrecer ayuda, hacer lo que esté en nuestra mano para promover una visión y una manera de ser padres que no suponga una losa irremediable; saber que, si pasa, hay profesionales preparados para acompañarnos y que, como en cualquier tema en la vida, no es de débiles pedir apoyo cuando se necesita.
