Para unos novios, el mejor regalo que esperan de los invitados es su presencia. Puede sonar a tópico pero si no es así, al menos creo que debería serlo. Pero un detalle, por pequeño o simbólico que sea, no debería faltar. Es una manera de sumarte a la celebración y también de contribuir al comienzo del proyecto apasionante de quienes se casan. Aquí os dejo 10 ideas.
Comerse la rutina
Lo mejor para comerse la rutina es la teoría de las A's: agradecimiento, admiración, alegría y acogida.
Ser madre y tener miedo
Al ser madre, conocí el miedo.
Todo empezó con Jaime. No estaba preparada para tener un hijo —porque nunca estamos realmente preparados para las cosas más importantes de la vida—. Las incertidumbres de las primeras semanas de embarazo dieron paso a otros miedos. Y la inquietud no disminuyó con su nacimiento.
Pensé que con el segundo hijo sería distinto.
Pero no.
Al ser madre, conocí el miedo. Pero hice también otro descubrimiento.
Mirar sin filtros
La etapa de fascinación propia del enamoramiento está bien, pero este tipo de idealización debe evolucionar. Una idealización mal entendida conlleva algunos peligros.
Pero ¿se puede idealizar bien a alguien?
