El amor como nunca te lo habían contado (un breve comentario sobre “Amoris laetitia”)

Quizá alguna vez te han dado ganas de interpretar la famosa frase de san Agustín «Ama y haz lo que quieras» a lo fácil, para justificar un modo de vivir, o un cristianismo líquido y de dejarse llevar, Para esos casos llega… la parte de la Amoris laetitia (La alegría del amor), escrita por el papa Francisco, sobre el himno a la caridad de Pablo de Tarso. Por si a alguien le suena a mandarín, copio: «El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no hace alarde...»

Comprométete… si te atreves

Una vida sin compromisos es triste. Es triste ser el amigo que el resto del grupo ya sabe que se va a rajar del plan en el último momento. Es triste que digas que irás y que luego te pare un dolor de uña del dedo gordo del pie. Es triste no llegar a conocer a nadie en profundidad y así asombrarte con toda su riqueza interior porque no eres capaz de mantener los lazos que creas y «solo se conocen las cosas que se domestican», como le dijo el zorro al Principito en ese pasaje precioso en el que hablan también de la importancia de los ritos.